Cuando me pregunto cuánto tiempo va a durar esto, cuándo dejaré de sentirme así; pero Dostoievski dijo que el precio por amar demasiado es no volver a amar nunca más.
¿Me gusta estar soltero? Sí.
¿Quisiera estar en una relación? También.
Pero no estoy esperando a alguien que encaje perfectamente conmigo. Quiero encontrar a alguien con quien las diferencias se puedan hablar, las necesidades se puedan negociar y ambos estemos dispuestos a construir una relación.
Y negociar también significa saber qué necesitas, cuáles son tus límites y en qué puedes ceder. Tener límites no significa que todo tenga que ser a tu manera.
Me atrevo a decir que una de las tristezas más profundas es aquella que ya no necesita lágrimas. Te recuestas en la cama y sientes que algo dentro de tí ti se apagó. No lloras, no esperas, no deseas nada; solo permaneces ahí, intentando existir, mientras el mundo sigue.