si van a hablar mal de mi, procuren que no les haya abierto la puerta de mi casa, que nos les haya hecho favores, o haya estado en un momento dificil de su vida, porque en boca de gente mal agradecida y jodida no quiero andar.
Aprendí que, a veces, la verdadera victoria no está en lo que logras, sino en lo que eliges dejar atrás. En lo que ya no repites. En lo que ya no permites. Y en todo lo que decides soltar para elegirte, esta vez, a ti.