La responsabilidad afectiva no es solo evitar herir, es entender que todo lo que haces, lo que dices, lo que callas, como actúas, deja huellas en la mente y en el corazón del otro. No se trata de prometer sino de ser consciente de lo que generas.
Besos en la frente.
Mano en la cintura.
Mano en la pierna.
Coqueteo mutuo.
Caballerosidad.
Tiempo juntos.
Hacer fotos.
Complicidad.
Exclusividad.
Deep talks.
Confianza.
Conexión.
Llamadas.
Atención
Iniciativa.
Respeto.
Madurez.
Sonrisas.
Detalles.
Cariños.
Lealtad.
Flores.
Amor.