Para votar por Cepeda no se necesitaba estar 100% de acuerdo con sus ideas, ni siquiera un 50%. Tan solo se necesitaba creer en la democracia, en la paz y en la vida.
Por eso el “centro”, con acción o inacción, está siendo cómplice de un gobierno completamente autoritario.
Nadie lamenta la caída de un cabecilla. La pregunta es otra: si era previsible que reaccionarían con violencia, ¿qué se hizo para proteger a Santa Marta antes del operativo? Primero se protege a la población, luego se golpea al bandido. La ciudad lleva dos noches encerrada.