no voy a mentir, no quiero volver a vivir un año cómo este, fueron demasiadas lecciones, demasiado desgaste y una versión de mi que no quiero volver a cruzarme nunca.
No le deseo a nadie pasar el día con el corazón apretado, repitiéndose “no llores por favor” y aun así seguir con la rutina, haciendo lo de siempre, aunque todo por dentro esté hecho un nudo
No puedo negar que todavía estoy sanando, y no me refiero al desamor. Estoy sanando errores que cometí, problemas familiares, comportamientos que no quiero tener más, amistades perdidas y, lo más importante, mi salud emocional.
Al final del día, nadie sabe lo mucho que te esfuerzas por lo tuyo, la soledad que sientes a veces, las horas de sueño que pierdes o las presiones diarias que enfrentas. Por eso, siempre debes recordar hacer las cosas por vos y para vos!