Cuando Virginia Woolf escribió: «No hace falta tener prisa. No hay necesidad de brillar. No hace falta ser nadie más que uno mismo», abrazó a mucha gente.
Queda muy simple decir: «Todo cambia» cuando Sylvia Plath escribió: «Y habrá otros veranos, otros conciertos, pero jamás será éste, nunca más, nunca será como ahora. El año que viene no seré la misma de ahora, por eso me río de los perecedero, de lo efímero.»
Tengo la teoría de que el romance está desvaneciéndose porque también la gente ya no lee como antes, ya no se escribe como antes. Hemos perdido la magia de las palabras, el entender al mundo a través de metáforas, nombrar sin darle sentido. Nos hace falta vulnerarnos.
Nunca una línea de Dostoievski me había impactado tanto
«Sentiste que deberías estar siguiendo un camino diferente, uno más ambicioso, sentiste que estabas destinado a otras cosas, pero no tenías idea de cómo lograrlo y en tu miseria comenzaste a odiar todo lo que te rodeaba»
Voy a tirar un facto y me retiro. Cuando eres linda tienes que ser extremadamente amable para que la gente no te odie. El pretty privilege existe, pero el odio just because también.
Que vicio caro comprar libros físicos. Por supuesto que es mas barato el aparatito digital pero no hay como tener tu propia biblioteca, tus colores y tus charlas con el de la librería
Críen a sus hijas con pasión por algo. Enséñenles a tener hobbies, a aprender idiomas, fotografía, repostería o cualquier cosa que las haga crecer como personas. Que no lleguen a cierta edad hablando únicamente de hombres y sintiéndose estancadas.
Pope Benedict XVI was fluent in 8–10 languages. He wrote 66 books, 3 encyclicals, and 4 apostolic exhortations. He even played the piano.
Yet above all these accomplishments, he will be remembered throughout posterity for his holiness and humility.