Dejé de creer en la gente el día que mi propia madre (la mujer que me parió y me dio la vida) me dijo “no duele esto es mejor que la cera dejame probar y vas a ver”.
cada día estoy más convencida de que ser feliz es estar en paz. No es estar contenta, no es que te salga todo bien ni que todo se dé como lo planeaste. Es estar en paz con las circunstancias, aunque sean adversas, y con lo que haces frente a ellas.
Las decisiones correctas pueden hacernos sentir mal. Muchas de las decisiones correctas son decisiones difíciles y esto no va acompañado de felicidad. Para llegar a estar bien primero hay que estar dispuesto a estar mal.