¿Y después de follar, qué?
El abrazo sin prisa.
Dedos acariciando una espalda.
El eco de una risa en un cuello.
Sentirse respirar.
Un beso en la frente.
Es ahí.
Que atractivo es cuando un hombre sabe comunicarse bien. No desaparece, te cuenta lo que hace, se disculpa si tarda en responder y no te deja adivinando nada.
Eso que es tan básico, es lo que enamora.