Lo más grave de esta imagen no es solo el homicidio, sino que haya niños jugando a metros de la escena. Cuando la violencia se vuelve paisaje, se vulnera su derecho a crecer en un entorno seguro. Es un fracaso del Estado, pero también de toda la sociedad.
Tenemos una sociedad que está rota, no hay descripción lógica para esta nota.
Los comentarios duelen, no puede ser que la gente festeje la muerte de un adolescente.
Urge una mirada a largo plazo porque se nos fue de las manos.
Estamos a tiempo aún