No fueron los ecologistas, ni la Agenda 2030. Fue un grupo de empresarios ganaderos y una empresa privada las que provocaron el gran incendio de Ávila. Un puñado de empresarios arrancando a miles de personas su hogar y medio de subsistencia.
La propiedad privada mata.
Infiltran policías en colectivos, espían, engañan y joden la vida a decenas de personas solo con ma intención de reprimir, y cuando se les descubre y se informa van a por ti. Así funciona la libertad de asociación y expresión en los regímenes parlamentarios burgueses.
Esto es gravísimo, es un ataque directo a la libertad de expresión y de prensa.
El Estado infiltra a policías en movimientos de izquierda durante años, construyen bases de datos con perfil ideológico, instalan software espía... pero si lo destapas te sancionan.
Escandaloso.