La salvajada de este Mundial se le irá dando valor con los años
Hemos ido perdiendo la friolera de 0 minutos en todo el torneo. Ni en 2008, ni en 2010, ni en 2012, ni en 2024 pasó.
Hemos llegado al punto en el que nos enfadamos si el rival nos crea ocasiones, roza lo enfermizo.
🇪🇸 Ganas el Mundial, dejas a los argentinos como el equipo más marrullero de la historia, retiras a CR7 y Messi y todo el mundo te felicita porque salvaste el fútbol.
Te has despertado hoy y no has terminado de creértelo. Miras el puto teléfono y ves a un gato con peluca besando la Copa del Mundo. No ha sido un sueño. Hemos ganado el Mundial. Tus problemas de ayer siguen ahí pero es verano y la vida es posible.
ESPAÑA ES VIGENTE CAMPEONA DEL MUNDO MASCULINA.
ESPAÑA ES VIGENTE CAMPEONA DEL MUNDO FEMENINA.
ESPAÑA ES VIGENTE CAMPEONA CONTINENTAL.
ESPAÑA ES VIGENTE CAMPEONA OLÍMPICA.
NO BUSQUEN PRECEDENTES DE ESTE HISTÓRICO POKER.
NO EXISTEN.
❤️🇪🇸
'𝙇𝙤𝙨 𝙥𝙖𝙨𝙤𝙨 𝙥𝙧𝙤𝙝𝙞𝙗𝙞𝙙𝙤𝙨' Nadie había visto sus costuras, porque Francia siempre encontró pista libre para acelerar y resolver los partidos. La exuberancia de su ataque la convirtió en favorita. Hasta que España borró el acento agudo de sus grandes apellidos. Neutralizó sus fortalezas desde la confirmación de su identidad: la cohesión.
No falló ningún ajuste. Fiel a su dominio con balón y a la paciencia que requieren las grandes citas: tomarse las medidas, buscar grietas, acabar jugadas para reducir el contragolpe francés y controlar el partido. Disciplina en coberturas, anticipación y cambio de chip tras pérdida. España ya había anulado a Francia antes de ponerse coqueta y sacar los pasos prohibidos.
Las puertas se abrieron con la picardía de Lamine Yamal y la mezcla infalible de Oyarzabal desde los once metros: serenidad y efectividad.
España dominó desde el centro del campo. Rodri volvió a explicar por qué tiene un Balón de Oro en casa. Mientras otros piensan cómo recuperar la pelota y qué hacer con ella, él resuelve ese proceso con una facilidad asombrosa. Otra exhibición conectando al equipo. La camiseta por dentro, la seguridad en sus botas. Un clásico atemporal.
En el corazón del juego, Dani Olmo y su Mundial. Sus movimientos son un mapa para sus compañeros: arrastra marcas, abre pasillos e interpreta espacios. Pedro Porro encontró ese socio para fabricar una pared mágica que se transforma en gol, poniendo la guinda a una actuación donde gastó su batería.
Francia, la de las grandes individualidades, quedó desconcertada. España siempre fue más. La excelencia de su zaga, un centro del campo imperial, las múltiples cartas para encontrar el gol, el intervencionismo de su seleccionador y una mentalidad inmune al ruido explican el viaje de un equipo que ha crecido sin traicionarse.
La historia volvió a hacerle un guiño. España derrotó a Francia por tercera vez consecutiva en la antesala de una final. Le espera la posibilidad de repetir lo sucedido en 2010. El pasado llama a la puerta, pero esta generación quiere abrir la suya propia. Un verano en Nueva York, una selección que vuelve a rozar la eternidad.
✍🏻 @criscaparros
📷 Imago/@SEFutbol
Hemos visto uno de los mejores partidos de nuestra vida e historia. Ya asimilaremos mañana que estamos en la final de un Mundial, pero ahora guardemos los detalles de dónde y cómo vivimos este día, porque no va a haber apenas partidos de España que lo superen. Abrazadme, hermanos
La victoria de España hoy es, en forma y fondo, la reafirmación de su identidad. Habrá que enriquecerla, matizarla o hacerla evolucionar, pero España en el SXXI definió qué quería ser en el fútbol. Y cuando lo ejecuta con talento, confianza y personalidad, se harta a ganar.