Este hombre no tiene ni un milímetro de corrupción —por más que han intentado injuriarlo y ensuciarlo, no pudieron. No es como ellos. Nunca entró en política para enriquecerse, ni para lucrar con el poder, ni para usar a Honduras como botín personal.
Entró porque entendió, a lo largo de su vida, que la casta política hondureña ha hecho exactamente lo contrario: buscar el poder para hacerse millonaria, para perpetuarse, para tratar al país como un objeto y no como una nación con gente valiosa, con dignidad, con futuro.
No lo quieren en el poder porque no pertenece a la élite, porque es un forastero para el sistema, porque no le debe favores a nadie.
No se arrodilla ante Estados Unidos.
No se arrodilla ante el globalismo.
Y precisamente por eso es una amenaza real para todos los intereses externos que hoy celebran.
Hoy no perdió él: Perdió Honduras.
Ganaron los de siempre.
Ganó la corrupción.
Ganó el extranjero.
Pero la verdad queda. Y los que no se rinden, también.
Gracias, ingeniero.
Gracias por no claudicar cuando tantos se vendieron.
Gracias por no rendirse.
Tendrá sus imperfecciones, pero nadie puede negar el amor que el ínge le tiene a Honduras. Si no es usted, dejo de creer en la política hondureña hasta que una voz igual o mejor que usted se haga sentir. Gracias por todo PRESIDENTE. ❤️🇭🇳
Tengo que ir con un profesional, acabo de gritar un gol de Supremo como si fuera el de Costly en el Mundial de Brasil 2014. Estoy preocupado conmigo mismo.