Hace poco leí -no recuerdo dónde ni el autor- que el síntoma más primario de felicidad es desear la repetición. Y es cierto, sucede con los restaurantes que te gustan, las personas que quieres, los libros que te marcaron, los viajes que hiciste. Uno siempre desea volver, repetir.
A esta edad ya se me pasó esa onda de "Si tienes un problema conmigo, dímelo a la cara". A mí dejame en paz, si tienes un problema conmigo, el problema es tuyo.
A los que escuchan, a los que no minimizan, a los que entienden, a los que felicitan, a los que apoyan, a los que no envidian, a los que acompañan, a esos, siempre cerca ❤️🩹