nunca se callen, todo lo que nos callamos lo acumulamos en el cuerpo, se transforma en insomnio, en nudos en la garganta, en nostalgia, en error, en duda, en tristeza. lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata.
volvió a ser octubre, pero esta vez ya no estoy enamorada, ni me gusta alguien, no tengo las mismas amistades, la persona que consideraba mi lugar seguro ya no está, pude sacar a personas que no sumaban y estoy aprendiendo a estar sola de nuevo
una vez me dijeron “cuando no ponés límites, terminás enojada con vos, no con los otros” y empecé a ver cuántas veces me fallé por no querer incomodar a nadie.
Me encantan las amistades de bajo mantenimiento. Cada persona vive su vida, días sin hablarse, lealtad incluso a distancia. Cuando se encuentran siempre es genial.
Sufrir por amor es una experiencia universal que todos enfrentamos en algún momento de la vida. Como psicólogo, puedo decirte que el dolor emocional que sentimos tras una ruptura, una relación no correspondida o una crisis amorosa no es solo cuestión de romanticismo; tiene
“No me avergüenzo de nada de lo que he pasado, lo que para ti es chisme para mí es testimonio, así que si te vas a sentar en una mesa a hablar de mis pedazos rotos, invítame para contarte que hizo Dios con ellos ”