Que el ser críticas de su administración no nos haga sentir culpa por las cosquillitas en la panza al ver esto. Aún con todo lo patriarcal que tiene enraizado, es histórico y es muy especial.
En 215 años jamás se había escuchado el nombre de Josefa Ortíz "sin su marido", y hoy escuchamos sus apellidos reales.
Más allá de filias partidistas, se miró este primer grito de Independencia desde la mirada de una mujer.
¡Que vivan las mujeres, que vivan las que luchan!