Podrán reemplazar mi persona pero jamás mi compañía, mi manera de ver la vida, mi sentido del humor, la manera en la que trato, mis gestos, y la atención que te pongo. Yo doy mucho porque soy mucho.
Apoyar a un hombre cuando no tiene nada habla más de ti que de él. Porque es fácil conseguir un castillo y no ayudar a construirlo.
Y si no lo valora, la vida se lo recordará siempre. Porque la mujer del proceso es una sola… y esa, la vas a recordar toda la vida.