16 de junio River anunció a los apartados de Cantilo. Pasaron 78 días. En el medio entraron jugadores y exjugadores y se solidarizaron. Castaño se exilió a entrenar en Colombia y Galarza Fonda en Paraguay. Y con un campeón del mundo incluido en el grupo de marginados, al igual que pibes de Inferiores que tenían que buscar club.
Salas salió a decir boludeces en un micrófono cuando se fue. Fuimos tapas de diario por containers. Aparecieron publicaciones en redes sociales de varios de ellos tirando tiros por elevación y hasta algunos faltándole el respeto a River y a sus compañeros.
Casi 80 días después todavía quedan 2 ahí metidos. Un delirio. Uno de los peores manejos institucionales que se recuerde, independientemente que todos estábamos de acuerdo en que el 95% de los nombres no se podían poner más la camiseta de River.