Sonríe a la lady. Ha sido una agradable conversación con ella. Debían conversar más, solo con una vigilante o chaperona delante. No querría arruinar la reputación de la próxima lady.
──Lady Briar… Todos tienen derecho a tener una opinión sobre un tema. ¿Acaso teme represalias? Si así es, mis labios están sellados. No hablaría mal sobre una hermosa mujer.
Su don no es la palabra, todo sea dicho, pero una sonrisa más afable si tiene.
Tardó unos segundos en responder, pareciendo que le había podido doler el comentario acerca de su herencia. Sin embargo, él estaba muy contento con su herencia por nula que fuese. Había sido criado para servir a su hermano, era su daga en la sombra. Así debía ser. Septimus
luchar por lo que es suyo por nacimiento porque las cosas son así, pero podrían ser de otra forma. Sois la primogénita.
¿Por qué le daba ese discurso? Mhn. Ah, sí. Quería soliviantar a una familia y había tocado a los Edanthir.
──Es una pena.
Tardó unos segundos en responder, pareciendo que le había podido doler el comentario acerca de su herencia. Sin embargo, él estaba muy contento con su herencia por nula que fuese. Había sido criado para servir a su hermano, era su daga en la sombra. Así debía ser. Septimus
vasto mundo y he visto tantas sociedades y en algunas de estas las mujeres son dueñas de su vida. Lideran a sus familias. Son los hombres los que van a ellas y no a la inversa ──informó──. Otro mundo es posible aquí en Ulthed. Lo que quiero decir es que parece que no quiere
──Y, sin embargo, aquí estáis, milady. ¿No le gustaría aportar algo de interés a la conversación?
Parece que la está regañando por la interrupción, pero todo lo contrario. Buscaba que se integrase.