Mantén tu maldita boca cerrada. A veces no necesitas motivación, necesitas discreción. Hablas demasiado, te expones demasiado, y terminas rodeado de ojos que no te quieren ver crecer. El mundo no necesita saber lo que estás planeando. Que lo vean cuando ya sea tarde para frenarte
Digáis lo que digáis, el dinero si que da la felicidad. El dinero permite vivir sin preocupaciones, tener muchos hobbies y aprovechar la vida al máximo