Yo despidiéndome de Coppel porque ya no les voy a pagar mi playera de la selección que saqué a meses sin intereses y no podrán localizarme porque no registré mi línea telefónica.
Hay selecciones que levantan la copa y otras que se ganan la admiración de todo el mundo. Pase lo que pase, Cabo Verde ya consiguió lo segundo. En su primer Mundial, su historia ya es una de las más bonitas del torneo.
Guillermo Ochoa fue nominado al Balón de Oro en 2007. Diego Armando Maradona llegó a decir que era uno de los tres mejores porteros del mundo. Ganó tres premios MVP en Copas del Mundo, fue convocado a seis Mundiales, jugó tres de ellos, es el portero con más partidos en la historia de la Selección Mexicana y el arquero con el mejor porcentaje de penales atajados con México.
Pudo haberse quedado en América ganando más dinero y viviendo con mucha más comodidad. En lugar de eso, eligió irse a Europa, empezar de cero y perseguir un sueño que ni siquiera tenía garantizado. Tomó el camino difícil cuando podía haber tomado el fácil.
En una época donde muchos hablan de amor por la camiseta, él lo demostró durante más de veinte años. Nunca puso excusas, nunca tuvo problemas de indisciplina y nunca dejó de dar la cara cuando le tocó estar bajo los reflectores.
Se puede discutir si fue bueno, muy bueno o extraordinario. Se puede debatir si debía jugar o no en ciertos momentos de su carrera. Lo que es difícil discutir es todo lo que sacrificó para llegar hasta donde llegó.
Para mí, es el futbolista mexicano más importante en la historia de los Mundiales. Y hoy se despide entre lágrimas. Porque cuando alguien llora al retirarse, normalmente no está llorando por el dinero ni por la fama. Está llorando porque sabe que acaba de terminar la parte más importante de su vida.