Si supiéramos el poder que traen los nuevos comienzos, no tendríamos miedo de empezar de nuevo tantas veces como sea necesario. Los cambios vienen acompañados de dudas e incertidumbre, pero ¿qué pasa si en el proceso descubres qué ésta versión de ti, te gusta más?
No tienes ninguna obligación de ser la misma persona que fuiste hace un año, o hace 6 meses, ni siquiera la semana pasada. Tienes el derecho de crecer como persona, de hacer cambios que mejoren tu vida, de evolucionar. Sin ningún arrepentimiento ni disculpas.
NO ES SUERTE
Son tus hábitos, tus rutinas, tus decisiones, tu capacidad de levantarte, tus ganas de aprender. Tú determinación para superarte, sanar y crecer.
te vas a cuestionar mil veces si hay que dejar de ser buena persona, si hay que dejar de darlo todo, si hay que dejar de intentar. Y vas a seguir siendo buena persona, porque el otro es el otro y vos sos vos, y al final, son las acciones las que nos definen, siempre.
Ni con amigos. Ni con tu novio. Ni con un conocido. Ni con un familiar. Ni en la calle. Ni en tu casa. Ni en el trabajo. Ni en la facultad. ¿Quedan dudas? Nunca estamos a salvo.
Justicia por Catalina.
Fue femicidio.