Es triste como se confunde libertad con licencia para satisfacer deseos. La libertad ha sido la excusa, pero pobre de aquel que se hace esclavo de su concupiscencia. Eso no es libertad ni mucho menos el propósito de la gracia.
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas».
- Josue 1:9 -
A veces oramos para que Dios cambie las circunstancias, pero Dios permite las circunstancias para cambiarnos a nosotros.
Dejemos el “¿porqué? Y empecemos a preguntarnos “¿para qué?. Hay propósito de todo este tiempo!