No me preocupo por limpiar mi imagen que un tercero quiere ensuciar, me conozco lo suficiente como para no involucrarme en opiniones de gente de porquería.
Solamente los que fuimos al colegio por la mañana conocimos el mayor de los placeres y era cuando sonaba el despertador y tu mamá te decía "Está lloviendo mucho, no vayas" y te tapabas hasta las orejas y seguías durmiendo.