Hoy me cortaron la luz en casa . Supuse un ataque para silenciarme. Pensé que había sido para que callara. Temí por mi familia. Discutí con el portero y con la seguridad de mi edificio por semejante distracción. Finalmente me la habían cortado por falta de pago. Un papelón.
No conozco un solo kirchnerista que no sea o un gran evasor de impuestos, o un gran vividor del Estado o un multimillonario con propiedades en Miami y vacaciones en Europa.
El fiscal no dice la palabra “femicidio” porque es una bajada institucional de este gobierno: los medios no pueden hablar sobre femicidios, quieren quitar la figura para que todo sea clasificado como homicidio y ocultar la problemática. Quieren que no se cuenten más.
No es una cuestión de semántica, es el proyecto político de este gobierno (y de los tipos en general).
También teníamos razón con lo que pasaba si cambiaban el régimen de portación de armas. Alguna otra estupidez compleja para aportar libertarios del orto ?
Ya te saqué la ficha a vos, vos sos de esas que tienen un pasado oscuro y pasan de la frula a buda en una semana y empiezan a dar lecciones de vida pero bien que crocroco ¿era orgánica esa también?
es destacable que después de algo así @lucastiporoman no caiga en un mensaje violento ni se achique, al contrario, que diga que va a seguir siendo quien es y viviendo con libertad
es difícil pero importante no convertirnos en odiadores seriales, te abrazo lucas!
Si te doblaste el tobillo bajando una escalera.
Si te desmayaste en el colectivo y te golpeaste.
Si te lesionaste cargando una bolsa del supermercado.
Si te caíste caminando por una vereda rota.
Si te agarró una neumonía en invierno.
Si te dio apendicitis.
Si te detectaron un tumor.
Si tuviste un infarto durmiendo.
Si te dio dengue.
Si tuviste una hernia.
Si te agarró una depresión.
Si te lesionaste la espalda levantando a tu hijo.
Si te dio una migraña incapacitante.
Si te fracturaste la muñeca en tu casa.
Para Sturzenegger tu cuerpo es un problema privado. Lo que te pase corre por tu cuenta. Pero ese mismo cuerpo es el que todos los días sostiene una relación de la que otros obtienen valor. Ahí la responsabilidad existe y es exigible. Cuando aparece el límite, desaparece. En ese desplazamiento también se rompe algo más amplio que el vínculo laboral, se diluye la idea de responsabilidad compartida y se instala la sospecha permanente sobre el trabajador, como si la enfermedad, el accidente o el desgaste fueran fallas individuales y no parte de la propia condición humana.
Libertarios y libertarias que no tienen hijos quieren que otros y otras pongan el cuerpo para revertir la curva de la baja de la tasa de la natalidad; y creo que adrede confunden métodos anticonceptivos masculinos (que podría usar alguien que ya tuvo hijos) con la castración.