────Te lastimaste ────recalcó con la mirada fija en su dedo.
De forma inconsciente puso el propio sobre el de Cassiel, apretando los labios.
────Debes tener más cuidado.
Asintió con la cabeza, dejando salir una corta risita. Cubrió su boca con la mano antes de recobrar una postura más recta, sin quitar su sonrisa.
────Si me haces el favor, te lo agradecería mucho, de verdad.
────¿Mhm? ────giró a ver a su compañero con curiosidad, su sonrisa no tardó en aparecer mientras avanzaba hacia él────. ¿Me dirás el nombre, Tanaka─san?
────Hola.
Una sonrisa apareció de inmediato en cuanto notó la presencia de Cassiel. Negó con la cabeza poco después.
────No realmente, ¿qué hay del tuyo?
Soltó una suave risita, baja, a la vez que sus dedos presionaron contra la piel ajena.
Después, la chica miró hacia él durante unos segundos, luego se paró sobre sus puntas para dejar un beso en sus labios, dejando un par más en su mejilla.
────¿Has estado bien, Kai?
No te preocupes... lo entiendo.
— Suspiro da y permite mantenerse a su lado un poco más antes de besarle el hombro y soltarle con cuidado. A su lado se posiciona y su mano toma entrelazando sus dedos. —
No quiero reprochar nada, solo quiero disfrutar el tiempo a tu lado.
poco, sus hombros se tensaron y buscó mover la atención a otro punto. Por ello, sacudió un poco su mano.
────Sí, sí, aunque aún no estoy muy familiarizada con los de primer año... ¿Por qué?
Su atención esta completamente centrada en ella; aunque, incluso si no le ha despegado la mirada, esta no se siente pesada.
Parpadea cada cierto tiempo, asiente con la cabeza y su sonrisa no recae ni por un momento. Todo ensayado, perfecto.
────Por supuesto, todos
necesitamos alguien a quien recurrir.
Todo iba bien. Una nueva compañera a la que apoyar, alguien que estaba conociendo aquel sitio que la sacó de su entorno familiar. Tranquilo, medido.
Hasta que la última pregunta la descolocó, al menos un poco.
Su sonrisa se debilitó un
Sacudió la cabeza para restar importancia a la presentación. De cualquier modo, según la educación que recibió por la gente allegada a su madre, dar los primeros pasos le correspondía a ella.
────Descuida, Kana─san, al menos ahora ya nos conocemos ────su voz se tornó un
manos volvieran a colocarse frente a su abdomen, con los dedos entrelazados.
────Así que llegaste hace poco... Es interesante, debe ser raro llegar a este punto pero ────apretó sus labios unos segundos────. ¿Cómo te has sentido?