Ayer el Parlamento Europeo votó Chat Control, la norma que permite escanear mensajes privados en busca de material de abuso infantil. Resultado: 314 diputados en contra, 276 a favor. Ganó el no. Y por eso se aprobó.
La explicación es una joya del derecho parlamentario. En marzo el Parlamento ya había rechazado esta norma y la dejó expirar. Entonces el Consejo hizo la jugada: adoptó el texto como posición oficial de segunda lectura, y en segunda lectura las reglas se invierten. El Parlamento ya no vota si aprueba la ley. Vota si consigue rechazarla, y para eso necesita mayoría absoluta de 361 diputados sobre 720, no mayoría de los presentes. Cada ausente cuenta en la práctica como un voto a favor del texto.
El resto fue cuestión de calendario. El Partido Popular Europeo activó un procedimiento de urgencia para forzar la votación justo antes de las vacaciones de verano, con el hemiciclo medio vacío. Votaron 607 diputados. 314 dijeron no, mayoría clara de los presentes, pero 47 votos por debajo del umbral. La ley quedó aprobada sin que nadie la aprobara. En Bruselas la aritmética es flexible: cuando pierdes por mayoría, ganas por reglamento.
Pavel Durov, fundador de Telegram, calificó la maniobra de trucos típicos de repúblicas bananeras y anunció que Telegram no escaneará los mensajes privados de sus usuarios haga lo que haga la UE. Tiene su mérito la escena: un ruso nacido en la Unión Soviética dando lecciones de garantías democráticas a Bruselas, y encima con razón.
Combatir el abuso infantil es imprescindible y merece leyes serias, jueces y policía eficaz. Lo aprobado es otra cosa: escaneo voluntario de mensajes no cifrados hasta 2028 mientras se negocia Chat Control 2.0, la versión obligatoria que el propio servicio jurídico del Consejo advirtió que probablemente viola el derecho a la privacidad de la Carta europea.
Europa se pregunta cada año por qué no produce gigantes tecnológicos. Quizá tenga algo que ver con unas instituciones que aprueban leyes de vigilancia perdiendo votaciones.
Un hombre pintó rayas a su caballo para que pareciera una cebra y atraer clientes a su frutería, así que lo encerraron en un manicomio. 28 años después, un cineasta fue a grabar su vida en aquella cárcel. La película que lo mostró fue prohibida 24 años. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
La audiencia de las mañanas de Tve ha sido anómala esta temporada. He tenido acceso a datos restringidos de audiencia, hablado con directivos y aquí todo el mundo está con la mosca detrás de la oreja. Dos hipótesis: el mayor éxito jamás visto, o la trampa.
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He tenido cáncer hasta hace poco y no me molesta que se use la cuarta acepcíon de la palabra cáncer para señalar un mal muy extendido en la sociedad. No necesito que esta izquierda hipócrita me proteja de una acepcion de la RAE comúnmente aceptada.
Durante 30 años, una familia israelí pisó cada día una losa de piedra a la entrada de su casa. La usaban de suelo, sin más. Nadie sospechaba que estaban caminando sobre la tabla de los Diez Mandamientos más antigua del mundo. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Ya publicado el ep. 120 de mi podcast “Una vida invirtiendo” en @Rankia. Una charla fascinante con Alejandro Sahuquillo, autor del libro The Musk Way. Destripamos SpaceX con sus tres patas de negocio y profundizamos en los 4 principios de Musk, en linea con lo hablado en el ep. 84 con @foso_defensivo
🇪🇸 España es el tercer país de la OCDE con más bajas laborales.
Los asalariados a tiempo completo en España acumulan una media de 5 semanas de baja por enfermedad al año, el doble de la media de la OCDE.
El debate se ha encendido después de que Feijóo calificara las bajas laborales como "un cáncer" que cuesta 30.000 millones de euros al año.
Pero hay otro dato:
🏥 Más de 850.000 personas esperan una operación.
🧠 Las bajas por salud mental se han disparado en la última década.
⏳ Una prueba, una rehabilitación o una cita con un especialista pueden tardar meses.
Detrás de estas cifras hay un coste que asumen tanto la Seguridad Social como las empresas, y un debate cada vez más polarizado: mientras algunos defienden reforzar el control y seguimiento de las bajas, otros consideran que estas medidas pueden suponer un recorte de los derechos de los trabajadores.
La niña Sánchez se gradúa en una universidad privada en Londres. La niña bien protegida en una universidad privada bien limpia sin pintadas, ni el peligro de encontrarte a Monedero, Errejón o a Salazar.
Mientras, el papá Sánchez siempre volcado a que en España las universidades públicas sean cada vez peores, cada vez más comunistas, cada vez más tercermundistas y cada vez más pozo de resentimiento, adoctrinamiento y fracaso.