Que triste final para el primer presidente de izquierda de Colombia. Acabó con la posibilidad de demostrar que sí era posible gobernar de manera distinta. Quería ser como Aureliano Buendía y terminó siendo como José Arcadio, amarrado a un árbol y enloquecido con sus propios fantasmas y delirios..
La semana con más de 25 atentados terroristas y 14 muertos en Valle y Cauca Petro decidió irse de fiesta y esconderse.
Un Presidente diminuto, que nunca estuvo a la altura de su cargo, un irresponsable, vago, sin ningún sentido de la realidad y que solo vive para un propio EGO.