De la Espriella no tiene ni idea del alcance real del show barato de provocación y amenazas hacia la comunidad universitaria del país. Su ignorancia y alevosía serán su perdición.
Fueron los universitarios en los 70s los que resistieron a las corruptelas del Frente Nacional
Fueron los universitarios en los 80s y 90s los que crearon el contexto público de la Constituyente.
Fuimos los universitarios los que en los 2000 asumimos la resistencia al Gobierno Uribe y a su maquina de guerra.
Fuimos los universitarios los que en la decada del 2010 resistimos la reforma mercantilista de Santos y luego a la desfinanciación perversa de Duque.
Y no se imaginan la potencia y la energía de los universitarios de hoy. Y De La Espriella pagará cara su insolencia.
#LaUniversidadNoSeToca
En este fragmento de la clase de ayer en @EscuelaSemilla el profesor Carlos Moreno identifica un problema del progresismo.
Ademas habla de la “Dark Enlightenment” la “ilustración oscura” que es la negación del contrato social”
RT Mucha claridad. No se lo pierdan
Absolutamente de acuerdo con u amiga @DCoronell, es tu opinión, pero por ejemplo Uscategui no habla de echos reales, después d esta entrevista, solo sentí tristeza, pensé, seguramente los próximos invitados son Polo Polo y JP, el ex canciller Murillo salvó https://t.co/T6WoFq1AVr
Por favor este mensaje es No lo publiquen en vivo, es un mensaje solo para Carlos Antonio, recuerden le que Si ahí ExGuerrilleros en el centro demoníaco, partidos conservador, de la U y especialmente en Libres por la patria, el individuo lucio, guerrillero del M19. #WinEsMundial
Recomendado!!!
¿Sabemos quiénes son nuestro adversarios?
Hoy, las élites se reagrupan, se reciclan…. Creyeron que domesticaban a De La Espriella, pero ese invento les saldrá caro…
Empezamos una nueva fase de resistencia. De oposición siempre como alternativa de poder. Nos opondremos porque tenemos otro modelo de país en nuestras mentes, y un pueblo por el cual luchamos en nuestro corazón!
🚨ESTA FOTO TIENE QUE SER VIRAL. Así tienen a @Betocoralg, esposado, secuestrado y maltratado en una cárcel de EE.UU
Así se ve la libertad de expresión de Colombia en este momento. No paren de compartir. Es nuestra realidad.
Esta imagen, que opte por dejar de portada, me resulta absolutamente curiosa. Ni que se hubieran puesto de acuerdo para representar lo inverso, pero al mismo tiempo profundamente complementario, a través de los colores. Uno encarna una fuerza serena, lúcida y tranquila; el otro, una fuerza cargada de ímpetu, romanticismo y rebeldía. El primero aparece sencillo, modesto, incluso con cierta timidez; el segundo, provocador, orgulloso, intenso, con una vanidad que en ocasiones roza el egocentrismo.
Pero en el fondo, la raíz es la misma: la convicción, la serenidad, la sencillez y la rebeldía de quienes creen estar defendiendo algo que los trasciende. Ese orgullo y esa fuerza nacen de la certeza de abanderar causas justas, de representar a un país que aprendió que no es normal vivir en una sociedad marcada por tanta exclusión y desigualdad.
Es el poder de la verdad y de la convicción expresado a través de dos formas de existencia completamente distintas, pero igualmente genuinas: sin complejos, sin arribismos, sin renunciar a sus orígenes ni olvidar a quiénes se deben.
El presidente Gustavo Petro, le entrega a Abelardo de la Espriella un país con una vara extremadamente alta, y difícil de superar.
Hasta la fecha de hoy Colombia mantiene indicadores como inflación controlada, desempleo de un dígito, reducción de la pobreza, estabilidad cambiaria y crecimiento económico, el desafío de su gobierno no será rescatar al país, sino demostrar que puede superar los resultados del gobierno de Gustavo Petro.
Su principal problema será que gran parte de su discurso de campaña estuvo construido sobre promesas que requieren reformas legales e incluso constitucionales de enorme complejidad. Con un Congreso fragmentado, una oposición fuerte y unas cortes con agenda propia, muchas de esas propuestas se quedarán en meros anuncios.
Además, llega al poder después de una elección extraordinariamente cerrada, en un país profundamente dividido. Gobernar con la mitad de la población en desacuerdo con su proyecto político limitará su margen de maniobra y hará que cualquier reforma que intente encuentre resistencia social y política.
Su alineamiento con Washington y los compromisos asumidos con la administración Trump causarán repulsión en gran parte de la población, por no decir en la mayoría.
Mi pronóstico es que será un gobierno de alta confrontación política, con una narrativa permanente de orden y autoridad, ningún avance en materia de seguridad, por el contrario, crecera la conflictividad, y el desastre institucional. Lo que traerá enormes dificultades para materializar las transformaciones estructurales que prometió. Muchas de sus propuestas chocarán con los límites institucionales, presupuestales y constitucionales del Estado colombiano.
Si su cacareado “país milagro” recibe una Colombia con indicadores macroeconómicos favorables, la pregunta no será si De la Espriella puede prometer más, sino si realmente puede gobernar mejor. Y superar una economía estable, reducir aún más la pobreza, mejorar el empleo y mantener la gobernabilidad en un país polarizado es mucho más difícil que ganar una elección. El balance final es que sus promesas terminarán estrellándose contra la realidad del país.
LOS “ERRORES” DE LA CAMPAÑA
En plena discusión sobre los resultados electorales y el escrutinio, el aparato mediático y algunos “analistas” critican los “errores” de la campaña, y se difunden interpretaciones malintencionadas sobre mi equipo de colaboradores, algunos de quienes ya están siendo amenazados.
Quien tenga que hacer reclamos por cómo se dirigió la campaña, bien puede dirigirlas a mí; único responsable de eventuales desaciertos.
Desde el comienzo lo dejé claro. No iba a transigir con la política fácil de tratos inescrupulosos, marketing de imagen y demagogia barata. Lo siento: para mí son importantes los votos, pero también cómo se consiguen.
Así que si se busca responsable, aquí estoy para asumir lo que se deba.
Pero, más allá de esos exámenes superficiales está la cuestión de fondo. Esta es una jugada muy oportuna, para intentar debilitar las justas alegaciones que hacemos en el escrutinio.
Con esto se pretende además minimizar nuestro resultado. Como si 12’700.000 colombianas y colombianos fueran una insignificante fracción del país.
Nada de eso. Somos una gran fuerza, consciente, organizada y movilizada. No un “error” de campaña.
¡Atención! @Betocoralg envía este mensaje a Colombia en medio de esta persecución a voces críticas: “Resistan, y no se arrodillen ante nadie. Esta es una muestra de lo que puede pasar si este sujeto defensor de mafiosos llega a la Presidencia”
#LiberenABetoCoral