nadie habla de lo terapéutico que puede ser limpiar tu casa hasta sudar, darte un baño, secarte con una toalla limpia y acostarte en una sábana limpia. La limpieza es vida.
una vez me dijeron “cuando no ponés límites, terminás enojada con vos, no con los otros” y empecé a ver cuántas veces me fallé por no querer incomodar a nadie.