NEW: NASA's Artemis II has successfully blasted off, launching toward the Moon for the first lunar voyage in 53 years.
Here is what to expect next:
- Mission is 10 total days.
- The crew will get 5000 miles from the Moon's surface.
- The crew will sleep in two four-hour periods.
- On Day 2, Orion engines will accelerate the spacecraft to escape velocity and send them toward the Moon.
- On Days 3-5, the crew will fine-tune the approach to the Moon.
- Day 6 is when the crew flies by the Moon. They will be about 250,000 miles from the Earth.
- Days 6-7, the crew will fine-tune their approach back to Earth.
- On Day 10, the crew will put on their proper suits and get ready for reentry.
- They will reenter Earth's atmosphere at 25,000 miles per hour.
- Two parachutes will slow the capsule to 17 miles per hour.
- They will splash down off the coast of San Diego, California.
Video: @GuyFieri
Mi hija me pidió que la cambiara de colegio.
Así. Sin lágrimas. Sin enojos. Sin rabia.
Solo se me acercó mientras yo preparaba la cena y dijo despacio:
—“¿Puedo estudiar en otro lugar?”
Le pregunté si había pasado algo.
Me dijo que no.
Le pregunté si no tenía amigas.
Me dijo que no sabía.
Entonces le pregunté si alguien la trataba mal.
Y se quedó callada.
Esa noche no pegué los ojos.
Al día siguiente inventé que tenía que hablar con la directora.
Pero en realidad fui a mirar.
Me quedé en un pasillo y esperé al recreo.
Y ahí la vi.
De pie junto a la verja, con el termo en la mano, mirando al suelo.
Un grupo de niñas pasó y se empujaron entre ellas riéndose.
Un niño le tiró el jugo en la blusa y salió corriendo.
Otra niña le sacó una foto escondida con el celular y la mostró entre risas.
Ella no dijo nada.
Solo apretó los labios.
Como si ya estuviera acostumbrada.
Pero lo que más me dolió no fue eso.
Fue ver que una profesora pasó justo en ese momento.
La miró.
Miró a los otros.
Y siguió caminando como si nada.
Como si mi hija fuera invisible.
Después escribí al colegio.
Les conté lo que ella me había insinuado.
Que en el aula le escondían los cuadernos.
Que en los pasillos le ponían sobrenombres.
Que en el grupo de WhatsApp se burlaban de sus fotos.
Me respondieron con la típica frase:
—“No se preocupe, son cosas de muchachos. Lo estamos manejando.”
Pero no hicieron nada.
Nada.
Esa tarde, al volver a casa, me preguntó bajito:
—“¿Ya lo pensaste?”
Le respondí que sí.
Y que no tenía que volver más a ese colegio.
No preguntó por qué.
Solo dejó su mochila en la esquina y respiró profundo.
Como quien por fin suelta un peso que llevaba cargando sola.
Ahora estudia en otro lugar.
Ni más grande.
Ni más moderno.
Solo más humano.
Donde la miran a los ojos.
Donde la llaman por su nombre.
Y donde no tiene que hacerse pequeña para no ser molestada.
Porque un niño —o una niña— no pide un cambio de colegio por antojo.
Lo pide cuando ya no puede más.
Y lo más desgarrador no es lo que hacen sus compañeros…
sino lo que no hacen los adultos que se supone debían cuidarla.
Y ojalá esto no fuera tan común.
Ojalá no fuera yo una de tantas madres que aprendió demasiado tarde.
Porque hay algo que nunca se olvida:
el día en que tu hija te pide, casi en susurros,
que la saques del único lugar donde debería sentirse protegida.
Historia anónima
¡Son medallistas mundiales a los 14 años! Lía y Mía Cueva conquistan bronce en clavados sincronizados, sexta presea para México en Singapur.
#Latinus#InformaciónParaTi
https://t.co/onzIXRBAdq
Nunca te rindas Checo!!! Porque eso fue lo que te enseñaron de pequeño, porque eso fue lo que nos has enseñado a todos los mexicanos!!!! 1️⃣1️⃣🇲🇽
@SChecoPerez@CodereMX
📢 New Page Available! 📢
We’re pleased to announce a new page on the Temporomandibular Joint (TMJ)! This free resource provides an in-depth look at the anatomy and function of the TMJ, an essential joint in cranial biomechanics.
Explore it now at: https://t.co/PBgQertoKT