Dios no creó el mal, Dios creó el bien y la libertad de hacerlo o no. El humano, al no hacer el bien, desobedeciendo a Dios, creó el mal. No podríamos ser libres si no tuviésemos la oportunidad de desobedecer a Dios, y por tanto, hacer el mal.
Nada en esta tierra te va a hacer verdaderamente feliz si no tienes la humildad suficiente como para arrodillarte ante Dios y suplicarle que guíe tus pasos.
Oren para que este año crezcan hacia abajo:
para que conozcan más de su propia vileza,
más de su propia insignificancia,
y así se arraiguen en la humildad.
CHS
La primera regla de 2026 es poner a Dios en primer lugar, y la segunda es permanecer confiado en Dios, aún cuando tenga miedo, cuando todo se vea incierto y no tenga todas las respuestas.