la depresión no siempre se ve como tristeza; a veces se parece al silencio, dejar mensajes sin responder, cancelar planes, alejarte de quienes amas y no tener fuerzas para pedir compañía
por fuera es distancia por dentro, una soledad que pesa
Imagínate querer hablar mal de mí, pero no soy ni mala, ni fea, ni vaga, ni una mujer sin futuro; y, encima, siempre intento ayudar hasta a quien no lo merece.
Quítate esa prisa de la cabeza. Dios tiene un tiempo perfecto para cada historia y no tienes que correr. Nunca vas a llegar tarde a lo que de verdad está diseñado para ser tuyo.