Tú no puedes andar por ahí diciéndole a todo el mundo “Dios te bendiga” y ser una persona cruel, chismosa, humillante y manipuladora. Eso no es fe, eso es cinismo con etiqueta religiosa.
Los hombres pueden quedarse despiertos hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 6, estar endeudados, sin dinero, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien. A eso se le llama ser un hombre.