nuevo. 〞
Caminó junto a él, sus pasos resonando en el pasillo silencioso, sintiendo por primera vez que el peso de sus brazos no era para luchar, sino para rodear lo único que lo mantenía anclado a esa extraña paz.
Sukuna guardó silencio ante la promesa de muerte. Para cualquier otro, habría sido una amenaza vacía, pero en la voz de Franz sonaba como un juramento de sangre. La maldición se puso en pie con una lentitud impropia de él, sin soltar la mano de Franz,
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Por su lado él tampoco necesitaba dormir. Sin embargo, Franz solía inducirse al sueño o apagaba su ser para dejar de escuchar las cadenas del averno y las voces de su cabeza que gritan cuando la noche cae; cuando sus pensamientos dejan de estar enfocados en su única *
entrelazando sus dedos con una fuerza que rozaba el dolor.
ᅠᅠᅠᅠ〝 No tientes a la suerte, Franz. Si despierto y el mundo está vacío de tu presencia, cumpliré esa promesa. . . y luego quemaré el resto de la existencia solo por el fastidio de haberme quedado solo de
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