Chile, Argentina, Bolivia y Ecuador pagan las consecuencias de haber apostado por gobiernos de extrema derecha subordinados a los intereses de Washington. Les prometieron prosperidad, libertad y crecimiento, pero la realidad ha sido mรกs ajuste, mรกs desigualdad y menos soberanรญa
Elegido Kazt en Chile, decidiรณ desmontar todas las conquistas sociales del progresismo. En vez de subir impuestos a los ricos empezรณ a debilitar el presupuesto de la educaciรณn.
Asรญ estรก Chile ahora