Me gusta pensar que algunas personas llegan justo cuando tienen que llegar. Que cada desvío, cada decisión y cada espera fueron parte del camino para encontrarse. Y que, a veces, lo que parecía una casualidad era simplemente el momento correcto.
Creo que el amor sigue siendo una de las cosas más lindas que existen. No porque haga que todo sea perfecto, sino porque tiene esa forma de volver extraordinarios los momentos más simples. Al final, querer y sentirse querido siempre va a ser un lugar al que vale la pena volver.
“Tengo miedo de todo aquello que toca mi corazón, Milena. Por eso siempre huyo de esas cosas y, en especial, huyo de ti. Sin embargo, te escribo porque no puedo hacer otra cosa.”
— Franz Kafka a Milena.
Sinceramente no tengo a nadie por acá, así que quiero cambiar eso. Si tienen ganas de hacer una amistad o simplemente charlar, dejen su like y les escribo. ☕️