La policía militar brasileña esta vez en versión Río de Janeiro vuelve a demostrar que es la peor, la más cobarde y la más ineficiente del mundo. Nunca previenen, siempre pegan. Y siempre a los visitantes. Si son argentinos, lo hacen con más saña. Es una política de Estado allí.
Debo ser uno de los pocos que tiene padrinos presentes en su vida, la mayoría de las personas que conozco se llevan re mal con sus padrinos o se les desaparecieron después del año de nacidos