Le presté un paraguas a la anfitriona del Airbnb donde me estaba quedando en Buenos Aires. Me olvidé de devolvérselo cuando me fui y recién me di cuenta cuando ya iba en el subte camino a Palermo.
Me sentí fatal. Era un paraguas lindo, no uno cualquiera. Le escribí para pedirle disculpas.
Ella me respondió: “No pasa nada. Quédatelo. Ahora es tuyo”.
Le dije que se lo mandaba por mensajería. Me contestó: “Por favor, no. El envío te va a salir más caro que el paraguas. Mejor úsalo y acuérdate de Buenos Aires cuando llueva”.
Insistí en devolvérselo. Entonces me dijo: “Bueno, tengo una idea mejor. La próxima vez que veas a alguien que necesita un paraguas y no tenga uno, dáselo. Y dile que haga lo mismo cuando termine de usarlo. Capaz ese paraguas se pasa toda la ciudad ayudando gente”.
La idea me pareció tan hermosa que acepté.
Dos semanas después estaba por Once y se largó una lluvia tremenda. Una mujer con un nene en brazos estaba parada bajo un toldo, claramente nerviosa. No tenía paraguas y el chico ya estaba llorando.
Me acerqué y le di el paraguas. Le conté la historia como pude. Entendió lo suficiente.
Intentó rechazarlo, pero insistí. Le dije: “Cuando termines con él, dáselo a otra persona que lo necesite”.
Asintió, me dio las gracias mil veces y se fue apurada con el nene.
Yo terminé empapado volviendo a casa, pero me sentí bien por eso.
A veces me pregunto por dónde andará ese paraguas ahora. Ojalá siga dando vueltas por Buenos Aires, ayudando a alguien cada vez que se larga a llover.
Mañana 6 pm
Sabana Grande
Abrimos nuestro estudio para 4 a 14 caballeros que quieran romper su rutina, conocer a otros y pasarla bien...
Buenas noches 😀
🚨🚨SHOCK: Estudio reciente documenta REMISIÓN COMPLETA de cánceres en etapa IV usando un antiparasitario, el fenbendazol...
Pacientes con melanoma avanzado, cáncer de mama y cáncer de próstata, vieron desaparecer sus tumores, sin quimioterapia...
Nicolas Hulscher MPH.