Qué modo tan compasivo y humano de recordarle a un país, su verdadera idiosincracia, su real temperamento.
Esos que parecían extraviados entre dos décadas dominadas por los peores ejemplos y los más despreciables patrones.
Esos que jamás se parecieron a nosotros.
@jguaido
Conmovedoras misivas de nuestros menores de edad secuestrados en mazmorras de la tiranía: piden en grito de auxilio con letras a sus padres que los liberen del infierno donde los tienen.
¿Hasta qué día debe Venezuela soportar el horror con dolor?