La cultura de la inmediatez, de leer en diagonal, de los audios en 2x, de los videos cortos, de soluciones rápidas y de estimulación constante está matando nuestra capacidad de disfrutar genuinamente del valor de los procesos. Medíamos la vida en momentos y ahora en resultados.
El gran problema es utilizar la figura de la pareja como anestesia a problemas individuales y estructurales y no como un vínculo de cuidados mutuos principalmente.
algo te empieza a incomodar cuando una parte de tu realidad pasa de la tolerancia a la necesidad de cambio. Por eso cambiar incomoda tanto, porque es asumir que una parte de tu realidad ya no coincide con tu deseo, y no siempre queremos vernos cara a cara con nuestro deseo.