Estoy segura que una persona que te quiere no te hace sentir insignificante, ansiosa, triste o frustrada. Cuando alguien te quiere de corazón cuida de ti y sobre todo de tu alma.
Me saque un peso de encima el día que realmente entendí que hay personas que son pasajeras en nuestra vida y que no vale la pena insistir, o peor, sentirse mal por ya no saber cómo mantener algo que en realidad se construye y sostiene de a dos.
Todavía estoy sanando. No me refiero solo a sanar de relaciones tóxicas o desamores. Me estoy curando de los errores que cometí, de mis problemas familiares, de amistades, de fallarme a mí mismo, de decepciones, de expectativas que no pude alcanzar.