Cuando escucho a alguien describirme de una forma tan bonita y amorosa, me hace cuestionarme si realmente me conozco. Gracias por mirarme así, incluso cuando me cuesta a mí hacerlo.
No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
Curioso, todos los animales (jaguar, quetzal, ajolote) que eligen como imagen de México están en peligro crítico de extinción gracias a la avaricia, miseria e insensibilidad del sistema político
Explotan su imagen mientras permiten o participan activamente en su desaparición