La gente sensible no es triste, no es débil, no es infeliz. Es gente capaz de sentir en otro nivel, llorar, florecer, ser poema. Es gente que calma y que quema, que siente la vida en el alma y el cuerpo. Y todo eso es maravilloso.
La peña diciendo que viva el folclore y que vaya preciosidad, cuando yo no puedo evitar pensar qué se diría si fuesen andaluces bailando flamenco o sevillanas en Bilbao.
Bueno, qué cojones, sé perfectamente lo que se diría y no sería lo mismo que en este caso.