◾Quiteño◾Historiador @UCLA-@UTAustin: poder local en iberoamérica◾Ecléctico: humanista, hispanista, indigenista. Federal y republicano◾🧵Historia 🗣️ Política
¿Una ciudad de 100 000 habitantes en la cuenca del río Upano?
Ahora lo dice Science, pero poco de nuevo...
El padre Porras en los 1980s ya había encontrado la «ciudad perdida». Siguieron varios proyectos y hasta la divulgación de esa cultura en textos escolares. ¿Entonces?
Para mí, el anticorreísmo tuvo la gran oportunidad de demostrarle al país que eran patriotas, y mejores que el correísmo, en aquel Consejo de Participación Transitorio.
Era la oportunidad de fortalecer la institucionalidad y de unir el país.
Pero solo fueron a vengarse y repartirse el nuevo poder.
Con Moreno, Lasso y Noboa llegaron al estado los más inútiles que no sabían nada de administración pública, con honrosas excepciones.
Y de fondo, unas rancias élites egoístas y antipatriotas que volvieron a poner su bolsillo por encima del interés del país.
Si el domingo pierden la elección, no busquen excusas. Fue su mérito.
Que los dos candidatos consigan ~90% de los votos es una excelente noticia. Los otros candidatos y los partidos que los han apoyado quedan sepultados, y ojalá para siempre.
En 2024 participé en 2 proyectos editoriales fantásticos. En uno tratamos el Trienio Liberal (1820-1823) en la nación española. Es poco conocido que Quito restauró la constitución y que enfrentó la revolución guayaquileña y la anexión. Es un mapeo general
https://t.co/V1km74Glka
En otro tratamos una institución gaditana poco explorada: la diputación provincial. Quito la estableció en 1814 y, como demuestro en el capítulo, en 1822. El contexto de la guerra y le constitucionalismo, en ambos capítulos, marca tiempos y acciones.
https://t.co/laD2arq02o
Mientras los ejércitos guayaquileños, colombianos y unido libertador del Perú avanzaban sobre la sierra, los representantes de Quito entraban en funciones en la Diputación Provincial. Estuvieron en sus cargos hasta la caída de Quito el 25 de mayo de 1822. ¡Pasen a leer!
Cuando Sucre tuvo noticia de estos eventos, y del movimiento de tropas español, tras la llegada del jefe político superior Juan de la Cruz Mourgeón, pidió a la Junta de Guayaquil autorización para romper el armisticio y atacar. Era el 18 de enero de 1822.
La guerra retrasó los procesos electorales, pero estos ocurrieron, de Pasto a Loja. Los representantes de estos partidos de la Provincia de Quito retrasaron sus viajes, esperaron a los combates, y, finalmente, pudieron reunirse en Quito, en enero de 1822. Esto no gustaba a Sucre.
Durante 1820 y 1822 se restauraron distintos ayuntamientos constitucionales y se formaron nuevos. El poder se descentralizó. A partir de mediados de 1821, se iniciaron los preparativos para la elección de diputados para la Diputación Provincial y para las Cortes de Madrid.
Aunque inicialmente la propuesta guayaquileña tuvo acogida en Cuenca, y mayor aceptación tras la batalla de Camino Real, la contraofensiva realista recuperó toda la sierra y, de a poco, restauró el sistema constitucional restaurado en toda la monaquía hispánica.