En 4 meses será 2027 y 2019 fue hace 8 años.
Lo importante con esto es que sepas cómo, con quién y porqué compartís tiempo con cierta gente. Que lo valga. Regresa absolutamente todo excepto el tiempo y bueno cuando nos toque morir.
Pasa rápido el tiempo úsalo a tu favor.
✨️Yo soy salud, yo soy amor, yo soy prosperidad.✨️
✨️Todo lo bueno viene a mí con facilidad.✨️
✨️Mi mundo contiene todo y soy abundante.✨️
✨️Bendigo el bien en toda situación.✨️
✨️Lo que pienso y siento, lo atraigo.✨️
✨️Dios está conmigo.✨️
✨️Todo está bien en mi mundo.✨️
✨️Yo decreto el bien para mí y para todos.✨️
✨️Mi provisión es infinita y llega a mí por caminos perfectos.✨️
✨️Donde pongo mi atención, pongo mi energía.✨️
✨️El bien que deseo para otros vuelve multiplicado a mí.✨️
✨️Hoy elijo pensar, hablar y actuar desde el corazón✨️
✨️Yo soy una expresión perfecta de la Divinidad.✨️
✨️Mi bien no depende de personas ni circunstancias.✨️
✨️La prosperidad circula libremente en mi vida.✨️
✨️Gracias, Padre, porque ya me oíste.✨️
✨️Esta semana espero solamente cosas buenas.✨️
Tenía pocos días de vida y ya estaba mirando África desde la ventanilla de un avión.
En agosto de 2023, guardabosques del Parque Nacional de Meru, en Kenia, encontraron a una pequeña elefanta atrapada en un pozo. Era prácticamente una recién nacida. No había rastro de su madre. Para una cría de esa edad, quedarse sola en el campo equivale a una sentencia de muerte en horas.
La rescataron del pozo. Luego empezó otra carrera: había que llevarla hasta la unidad neonatal de Kaluku, el centro de rescate del Sheldrick Wildlife Trust, donde recibiría leche de fórmula cada tres horas, atención veterinaria y lo más importante de todo para un elefante sin manada: la presencia constante de alguien que no la dejara sola.
La llamaron Korbessa.
Durante el vuelo, Korbessa no se tumbó. Se colocó entre las piernas de su cuidador, apoyó la cabeza hacia la ventanilla y miró hacia abajo mientras el paisaje keniano pasaba bajo las nubes. Los cuidadores del Sheldrick llevan décadas trasladando elefantes huérfanos y dicen que lo que hizo Korbessa no es habitual: la mayoría de las crías, agotadas y asustadas, se tumban y duermen durante el trayecto.
Ella miraba.
Lo que esa imagen no muestra es la dimensión del vacío que Korbessa llevaba encima. Los elefantes crecen dentro de familias matriarcales complejas donde la madre, las tías y las hermanas mayores participan activamente en la crianza durante años. Perder ese vínculo en los primeros días de vida deja una huella que los investigadores han documentado durante décadas: elefantes rescatados de crías que décadas después siguen mostrando comportamientos de estrés postraumático.
En Kaluku, los cuidadores duermen con las crías, las acompañan en todo momento y trabajan con un objetivo a largo plazo que puede durar diez años: que el animal aprenda a relacionarse con otros elefantes y pueda eventualmente reintegrarse en una manada salvaje.
Korbessa encontró entre las piernas de un desconocido algo que se parecía suficientemente a la manada como para dejar de tener miedo por unas horas y mirar por la ventanilla.
¿Crees que hay algo en la forma en que los elefantes procesan la pérdida que nos dice algo sobre la pérdida que no podemos aprender de ninguna otra especie?
Fuente: Sheldrick Wildlife Trust, caso Korbessa (agosto 2023); The Dodo, "Orphaned Baby Elephant Rescued From Well" (2023); Wikipedia, "Elephant cognition and behavior"