Mi parte favorita del discurso de Petro del 20 de Julio fue cuando dijo que hay que invertir en educación para que la gente no salga a votar contra sus propios derechos, ni por tigres que ni existen en Colombia. Jaja, cierto, tqm.
Ustedes no odian a Iván Cepeda por guerrillero, porque ni siquiera lo es. Lo odian porque Petro está con él y no odian a Petro; odian que les dejó la boca callada al no darles la razón de volvernos como Venezuela.
No desinforme a su pueblo señor Laje. La tasa de homicidios de Colombia aún es alta, pero es la tercera parte de la que teníamos en los años noventa, y al mantenerla en mi gobierno en 26 homicidios por cada cien mil habitantes es la misma en promedio de los últimos 10 años, esta década que comienza después del proceso de paz con las farc y que cubre el final del gobierno Santos, Duque y el mío, ha tenido la tasa más baja de homicidios desde 1993.
El punto más alto de la violencia contemporánea de Colombia se presenta en 1993, es a partir de ese año que hemos logrado como nación bajar la tasa de homicidios de 83 homicidios por cada cien mil habitantes a 26 homicidios por cada a cien mil habitantes y un punto determinante fué el proceso de paz con las farc en el gobierno de Santos proceso que yo apoyé. La extrema derecha colombiana se ha lanzado contra todo proceso de paz, eso debe entenderlo el mundo, la extrema derecha colombiana está ligada por múltiples alianzas con el narcotráfico y le conviene la violencia y no la paz.
Colombia ha sido un caso específico donde la mafia de la cocaina ha obtenido poder político, ha hecho leyes y ha gobernado sanguinariamente el país y controlado territorio y poblaciones en regiones concretas que vivieron regímenes de facto totalitarios y fascistas.
El pueblo colombiano votó por mi para cambiar todo eso, y por eso con orgullo lo digo, ya dirigimos decenas de miles de familias cocaleras dispuestas a arrancar de raíz sus cultivos ilícitos para reemplazarlos por el rico cacao y café colombiano industrializado y exportando su nueva producción.
La actual violencia colombiana es de niveles inferiores al terrible holocausto de la década final del SIGLO XX y de la primera década del siglo XXI.
La caída de la tasa de homicidios en la última década a 26 por cada cien mil habitantes, se debe fundamentalmente al proceso de paz de Santos
Quería bajarla aún más y lo logramos en las regiones donde existen procesos de paz articulados a la erradicación masiva y voluntaria de cultivos de hoja de coca que ya logra disminuciones del 10 y 12% de los cultivos ilícitos en los mayores municipios cocaleros del país.
Las negociaciones de paz en Colombia han logrado disminuir el nivel inmenso de violencia que existía en Colombia y los procesos que mantengo en mi gobierno. también han logrado disminuir los niveles de tasa de homicidios en las regiones donde se efctuan los procesos.
El señor Laje aquí usa las técnicas goebbelsianas de comunicación y saca un dato que es de los menores en la altísima curva de las tasas de homicidios desde 1990.
La curva más alta de la violencia que llega al año 1993, es la alianza entre la extrema derecha política con los narcoparamilitares que dejaron 200.000 personas asesinadas
y desaparecidas, en lo que he llamado "el genocidio en Colombia", hemos salido de esa época y el proceso de paz con las farc bajó sustancialmente la tasa se homicidio en Colombia. Mi gobierno mantiene el principio que sin dejar de luchar contra las economías ilícitas y sus actuales grupos armados, el diálogo y la paz pueden salvar vidas.
Así señor Laje , estudie más la historia de la violencia en Colombia si quiere opinar de nosotros.
Desde el 9 de abril de 1948 cuando asesinaron al gran dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán, en las épocas en que el fascismo gobernaba a Colombia, comenzó la violencia que llega hasta nuestros días y que tienen tres fases diferentes en lo que llamo " los cien años de soledad", han muerto 700.000 colombianos asesinados. La última década que incluye mi gobierno es la parte más baja de la violencia Colombia en su última fase: la violencia del narcotrafico de cocaína.
Estoy convencido que Colombia ya tiene una oportunidad para desligarse del narcotráfico