Mi razón para afirmar que determinadas campañas recientes son anti periodísticas es que rompen con los fundamentos esenciales del oficio. El periodismo no consiste en amplificar relatos, sino en verificarlos; no en creer, sino en comprobar; no en pasar años logrando una entrevista, sino en verificar que lo que se dice en ella es cierto. Cuando una cobertura se construye sobre testimonios no contrastados, presentados como hechos consumados y sin respaldo documental o judicial, se sustituye el método por la convicción y la información por el señalamiento.
Una lección básica de periodismo es distinguir con claridad entre hechos probados, acusaciones y opiniones. Confundir esas categorías desorienta al lector y erosiona la credibilidad del medio, además de la calidad democrática. También implica ignorar principios elementales como la presunción de inocencia, que no es una concesión ideológica, sino una garantía civilizatoria. El contraste de fuentes, la búsqueda de pruebas independientes y la contextualización no son adorno sino el núcleo fundamental del trabajo informativo.
Además, la repetición de una acusación no la convierte en verdad. El periodismo no es vehículo de acusaciones. La insistencia sin verificación puede generar ruido, pero no conocimiento. El periodismo responsable informa sobre lo que está acreditado, explica lo que está en disputa y señala lo que aún no se sabe. Cuando se abdica de esa disciplina, el resultado no es periodismo crítico, sino una campaña ideológica o política sin sustento, vulnerable a errores, manipulaciones e intereses ajenos a la información.
Y en fin, esto no es más que mi opinión y los principios por los que yo, desde todo el respeto, me conduzco.
En paralelo a las liberaciones, no solo aparecen más familiares reportando casos de gente que no sabía que eran presos políticos, sino que también algunos presos empiezan a dar información de gente que está adentro y de la que no se sabía absolutamente nada.
Hoy se cumplen 372 días de la detención arbitraria y situación de desaparición forzada de mi esposo, Rafael Tudares Bracho.
Hoy, miércoles 14 de enero, volví al Rodeo I. Volví a preguntar por él. Y una vez más me dijeron que allí no está.
372 días sin fe de vida.
372 días sin una respuesta oficial.
372 días de una angustia que no se explica, solo se vive.
Agradezco profundamente a los medios de comunicación que han acompañado esta causa y han ayudado a que la verdad no sea silenciada.
Gracias por no mirar hacia otro lado.
A todas las familias que siguen hoy resistiendo a las afueras de los centros de detención, esperando la liberación de sus seres queridos: mi abrazo fraterno, mi respeto y mi fuerza compartida. No estamos solos en este dolor. Exigimos humanidad, verdad, justicia y libertad.
🚨 Trump afirmó que EEUU 🇺🇸 y petroleras trabajarán con Venezuela 🇻🇪 para definir autorizaciones y garantizar seguridad. Dijo que el país tiene enormes reservas y que la producción beneficiará a ambos pueblos.
Aracelis Balza sería la 9na presa política excarcelada. Fue excarcelada del Helicoide. Esto representa un poco mas del 1% de lo actuales presos políticos: 814 (cifra actualizada con nuevos registros)
Asi se encuentran los alrededores de la cárcel del Rodeo1, familiares de los presos políticos elevan una oración, piden que todos sean liberados ya #1:30am 09E
#AlMomento | Confirman la excarcelación de nuestra profesora Rocío San Miguel, @rociosanmiguel defensora de DDHH. Estaría entre los ciudadanos con nacionalidad española que fueron liberados.
Nunca debió estar presa por pensar distinto. No más presos políticos