Las amistades de la infancia que perduran en la adultez me resultan muy mágicas: crecieron juntos, vivieron mil versiones tuyas y del otro, y en todas se siguieron eligiendo
Y no, no es por suerte.
Es por las ganas, corazón y alma que le pones a todo lo que haces.
Es por intentarlo una vez más, por tu manera de ser, por tu personalidad y por tu Fe. Te pasan cosas buenas porque tú misma las creas. Sigue así, no sabes el bien que te haces.
“La vida tiene una cosa muy curiosa, y es que no sabes cuando va a ser la última vez de casi nada.
Por eso hay que vivir las cosas con conciencia y con intensidad.”
Ana Milán
no sabía por dónde empezar de nuevo y empecé por mi, por quererme, por elegirme, por mi paz mental y mi amor propio, y cuando menos me di cuenta, volví a florecer.