5. Tu vida es el reflejo de tus pensamientos.
Si te repites que no puedes, actuarás como alguien que no puede. Si te convences de que encontrarás una forma, empezarás a comportarte como alguien que la busca.
4. El entorno sí importa.
Tus hábitos, tus expectativas y hasta tus ingresos suelen parecerse a los de las personas con las que más tiempo compartes. Rodéate de gente que te impulse a crecer.