En resumidas cuentas, acá está definido el proyecto nacional argentino de los próximos 20 años. La política lo único que tiene que hacer es no estorbar. La libertad avanza.
El mundo está atravesando lo que puede ser la mayor revolución industrial de su historia, en medio de fuertes tensiones geopolíticas que la aceleran. Esto está llevando a los países a tener que invertir cantidades crecientes y enormes en IA, robótica, defensa, energía, infraestructura espacial e infraestructura estratégica.
El costo de quedarse rezagado será mayor que en revoluciones industriales previas. La determinación de largo plazo de Argentina —que se pondrá a prueba el año próximo— de seguir achicando el Estado, bajando impuestos, abriendo la economía, atrayendo capital y talento, alineándose geopolíticamente con USA y Occidente, e invirtiendo en defensa, pasa a ser una cuestión existencial y de seguridad nacional.
Argentina está en el juego global: tiene todo lo que esta revolución requiere. Energía (GNL, petróleo y nuclear), minerales estratégicos (cobre, litio y uranio), alimentos con suministro estable, talento humano (fábrica de unicornios), proyección sobre el Atlántico Sur (si invertimos en defensa de forma sistemática) y distancia de los principales focos de conflicto.
@hayquedolarizar El objetivo numero 1 es la reeleccion. En 8 años de Milei y con congreso mas a favor, el cambio del pais esta garantizado y no hay vuelta atras
El mundo se encamina a una especie de competencia entre las Grandes Naciones para ver quién se hace de la mejor cadena de suministros posible para sus respectivas economías. No imagino un conflicto a gran escala en el corto plazo ya que todavía hay mucho mundo por “conquistar” para esas Grandes Naciones. Es más probable que veamos una o dos décadas de carrera “mineralistica” antes de ver un conflicto global. Argentina, que decidió jugar con los Aliados y no con el Eje como en otros tiempos, puede ser un socio estratégico para USA en esa carrera ya que tenemos absolutamente todo lo que ellos necesitan. La contracara de eso es que Argentina en la próxima década probablemente reciba cientos de miles de millones de dólares de inversión, por no decir trillones. La expansión económica que esos niveles de inversión en esa ventana de tiempo van a producir solo será comparable con la expansión económica que tuvo Argentina entre 1860 y 1920. Esto ya está escrito. Ya sucedió. El único obstáculo para que ello ocurra es la política (los políticos). Seguiremos atentamente los acontecimientos.